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Siete Manifiestos Dada (Sept Manifestes Dada)
1. Manifiesto del señor Antipirina.
DADA es nuestra intensidad: que erige las bayonetas sin consecuencia
la cabeza sumatral del bebé alemán; DADA es la vida sin pantuflas
ni paralelos; que está en contra y a favor de la unidad y decididamente
contra el futuro; sabemos sensatamente que nuestros cerebros se convertirán
en cojines blanduzcos, que nuestro antidogmatismo es tan exclusivista como el
funcionario y que no somos libres y gritamos libertad; necesidad severa sin
disciplina ni moral y escupamos sobre la humanidad.
DADA permanece dentro del marco de las debilidades europeas, es una cochinada
como todas, pero de ahora en adelante queremos zurrarnos en diversos colores
para ornar el jardín zoológico del arte de todas las banderas de los consulados.
Nosotros somos directores de circo y chiflamos por entre los vientos de las
ferias, por entre los conventos , prostituciones, teatros, realidades, sentimientos,
restaurantes, uy, jojo, bang, bang.
Nosotros declaramos que el coche es un sentimiento que nos ha unido más
de lo suficiente en las lentitudes de sus abstracciones, como los trasatlánticos,
los ruidos y las ideas. Sin embargo, nosotros exteriorizamos la facilidad, buscamos
la esencia central y nos sentimos contentos si podemos ocultarla; no queremos
contar las ventanas de la élite maravillosa, pues DADA no existe
para nadie y queremos que todo el mundo entienda eso. Es ahí, os lo aseguro,
donde está el balcón de Dadá. Desde donde uno puede oír marchas militares y
descender cortando el aire como un serafín en un baño popular, para mear y
comprender la parábola.
DADA no es locura ni sabiduría, ni irónica, mírame,
gentil burgués.
El arte era un juego color de avellana, los niños armaban las palabras que
tienen repique al final, luego lloraban y gritaban la estrofa, y le ponían
las botitas de las muñecas, y la estrofa se volvió reina para morir un poco
y la reina se convirtió en ballena y los niños corrían y se quedaron sin cena.
Y luego vinieron los grandes embajadorea del sentimiento, quienes exclamaron
históricamente a coro:
| Psicología Psicología jiji Ciencia Ciencia Ciencia Viva Francia No somos naïf Somos sucesivos Somos exclusivos No somos simples Y sabemos bien discutir de la inteligencia. |
Pero nosotros, DADA, no compartimos su opinión, pues el arte no es
cosa seria, os lo aseguro, y si mostramos el crimen para doctamente decir
ventilador, es para halagarles, queridos oyentes, os amo tanto, os lo
aseguro y os adoro.
2. Manifiesto Dada
1918
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La magia de una palabra --DADA--que ha puesto a los periodistas ante la puerta de un mundo impre- visto, no tiene para no- sotros ninguna importancia. |
Para alcanzar un manifiesto es preciso querer A.B.C., fulminar contra 1, 2,
3, impacientarse y aguzar las alas para conquistar y esparcir a grandes
y pequeños a, b, c, firmar, gritar, jurar, arreglar la prosa a manera
de evidencia absoluta, irrefutable, probar su non plus ultra y mantener
que la novedad se asemeja a la vida así como la última aparición de una
cocotte prueba lo esencial de Dios. Su existencia ya ha quedado probada
por el acordeón, el paisaje y la palabra dulce.
Imponer su A.B.C. es algo natural - y por consiguiente lamentable. Todo
el mundo lo hace a guisa de cristalbluffmadona, sistema monetario, producto
farmacéutico, pierna desnuda que convida a la primavera ardiente y estéril.
El amor por la novedad es la cruz simpática, es la prueba de un
mimportacarajismo ingenuo, signo sin causa, pasajero, positivo. Pero esta
necesidad es tan vieja como otras. Al dar al arte el impulso de la suprema
simplicidad: la novedad, uno es humano y verdadero respecto de la diversión,
impulsivo, vibrante para crucificar al tedio. En la encrucijada de las luces,
alerta, atento, al acecho de los años, en el bosque.
Yo escribo un manifiesto y no quiero nada, digo sin embargo ciertas cosas y
estoy por principio contra los manifiestos, como también estoy contra
los principios (decilitros para el valor moral de toda frase - demasiada
comodidad; la aproximación fue inventada por los impresionistas).
Yo escribo este manifiesto para mostrar que pueden ejecutarse juntas
las acciones opuestas, en una sola y fresca respiración, y también
de la afirmación, no estoy ni a favor ni en contra y no lo explico
porque odio el sentido común.
DADA - esta es una palabra que lleva a la caza las ideas; cada burgués
es un dramaturgo en pequeño, inventa temas diferentes , en vez de
colocar a los personajes convenientes al nivel de su inteligencia,
crisálidas en las sillas, busca las causas o los fines (siguiendo
el método psicoanalítico que él practica) para cementar su intriga,
historia que habla y se define.
Cada espectador es un intrigante si trata de explicar una palabra (¡conocer!).
Desde el refugio enguatado de las complicaciones serpentinas, hace manipular
sus instintos. De ahí los infortunios de la vida conyugal.
Explicar: Diversión de los vientres-rojos a los molinos de los cráneos
vacíos.
--> DADA NO SIGNIFICA NADA
Si a uno le parece fútil y si uno no pierde el tiempo con una palabra que
no significa nada...El primer pensamiento que revolotea en esa cabezas
es de índole bacteriológica: hallar su origen etimológico, histórico
o psicológico, por lo menos. Por los diarios se entera uno que a la cola
de una vaca santa los negros Krou la llaman: DADA. El cubo y la
madre en cierto lugar de Italia: DADA. Un caballo de madera, la
nodriza, doble afirmación en ruso y en rumano: DADA. Hay sabios
periodistas que ven en estos un arte para los críos, y otros santos
jesúsllamandoalosniñitos del día, el retorno a un primitivismo seco
y ruidoso, ruidoso y monótono. La sensibilidad no se construye sobre
una palabra; toda construcción converge en la perfección que aburre,
idea estancada de una dorada ciénaga, relativo producto humano. La obra
de arte no debe ser la belleza en sí misma, o está muerta; ni alegre
ni triste, ni clara ni oscura, regocijar o maltratar a las individualidades
sirviéndoles pasteles de las aureolas santas o los sudores de una
carrera arqueada a través de las atmósferas. Una obra de arte jamás es
bella, por decreto, objetivamente, para todos.
La crítica es por lo tanto inútil, no existe más que subjetivamente,
para cada un, y sin el menor carácter de generalidad. ¿O acaso se
ha hallado la base psíquica común a toda la humanidad? Quedan,
bajo las alas anchas y benévolas del intento apocalíptico: el
excremento, los animales, las jornadas. ¿Cómo es que se quiere
ordenar el caos que constituye esa infinita informe variación:
el hombre? El principio "ama a tu prójimo"; es una hipocresía.
"Conócete"; es una utopía, pero más aceptable pues hay un contenido
de maldad en ella. Ninguna piedad. Luego de la matanza nos queda
la esperanza de una humanidad pacificada. Y hablo todo el tiempo de
mí, puesto que no quiero convencer, no tengo derecho de arrastrar
a otros en mi corriente, no obligo a nadie a seguirme y todo el
mundo hace su arte a su manera, si es que conocer la alegría
que sube en flechas hacia las capas astrales, o aquella que desciende
a las minas de flores de cadáveres y espasmos fértiles.
Estalactitas: buscarlas por doquier, en los pesebres agrandados por
el dolor, en los ojos blancos como liebres de los ángeles. Así
nació DADA* de una necesidad de independencia, de desconfianza
para la comunidad. Aquellos que nos pertenecen conservan su libertad.
No reconocemos ninguna teoría. Estamos hartos de las academias
cubistas y futuristas: laboratorios de ideas formales. ¿Es que se
hace arte para ganar dinero y acariciar a los gentiles burgueses?
Las rimas suenan a la asonancia de las monedas y la inflexión
resbala a lo largo de la línea del vientre de perfil. Todas las
agrupaciones de artistas han desembocado en este banco cabalgando
sobre diversos cometas. La puerta abierta a las posibilidades de
arrellanarse en los cojines y en la comida.
Aquí echamos el ancla en la tierra feraz.
Aquí tenemos derecho a proclamar, pues hemos conocido los escalofríos
y el despertar. Resucitados ebrios de energía, clavamos el tridente
en la carne despreocupada. Nosotros somos arroyadas de maldiciones
en abundancia trópica de vegetaciones vertiginosas, goma y lluvia
son nuestro sudor, nosotros sangramos y consumimos la sed, nuestra
sangre es vigor.
El cubismo nació de la simple manera de mirar el objeto: Cézanne
pintaba la taza 20 centímetros más abajo que sus ojos, los cubistas
la miran desde arriba, otros complican la apariencia al hacer una
sección perpendicular y colocándola sensatamente de lado. (No olvido
a los creadores, ni las grandes razones que ellos volvieron
definitivas.)
El futurista ve la misma taza en movimiento, una sucesión de objetos
uno al lado del otro que maliciosamente hace atractiva con algunas
líneas de fuerza. Ello sin prejuicio de que el lienzo sea de buena o
mala pintura destinada a la inversión de capitales intelectuales.
El pintor nuevo crea un mundo, cuyos elementos son también los medios,
una obra sobria y definida, sin argumento. El artista nuevo protesta:
ya no pinta (reproducción simbólica e ilusionista) sino que crea
directamente en piedra, madera, fierro, estaño, organismos locomotores
a los que pueda voltear a cualquier lado el viento límpido de la
sensación momentánea.
Toda obra pictórica o plástica es inútil; que sea un monstruo que
asuste a los espíritus serviles, y no dulzona para exornar los
refectorios de animales con hábitos humanos, ilustraciones de esta
triste fábula de la humanidad. --- Un cuadro es el arte de hacer que
se encuentren dos líneas geométricamente comprobadas paralelas, en
un lienzo, ante nuestros ojos, en la realidad de un mundo transpuesto
según nuevas condiciones y posibilidades. Este mundo no está
especificado ni definido en la obra, sino que pertenece en sus
innumerables variaciones al espectador. Para el autor, ese mundo
carece de causa y teoría.
Orden = desorden; yo = no yo; afirmación = negación: resplandores
supremos de un arte absoluto. Absoluto en pureza de caos cósmico
y ordenado, eterno en el glóbulo segundo sin duración, sin
respiración, sin luz, sin control.
Me gusta la obra antigua por su novedad. Tan sólo el contraste nos
enlaza con el pasado.
Aquellos escritores que enseñan moral y discuten o mejoran la base
psicológica tienen, además de un deseo oculto de ganar, un
conocimiento ridículo de la vida, a la que han clasificado, dividido,
canalizado; se empeñan en hacer bailar a las categorías al ritmo que
ellos tocan. Sus lectores se ríen y prosiguen: ¿y de qué sirve?
Hay una literatura que no le llega a la masa voraz. Obra de creadores,
procedente de una verdadera necesidad del autor, y para él.
Conocimiento de un supremo egoísmo, donde se ajan las leyes.
Cada página debe reventar, ya sea merced a la seriedad profunda y
grave, el torbellino, el vértigo, lo nuevo, lo eterno, merced a
la burla aplastante, merced al entusiasmo de los principios o la
manera en que queda impresa. Y queda un mundo bamboleante y los
medicastros literarios con ganas de mejoramiento.
Yo se lo digo: no hay comienzo y nosotros no temblamos, no somos
sentimentales. Nosotros desgarramos, viento furioso, la ropa de
las nubes y de las plegarias, y preparamos el gran espectáculo
del desastre, el incendio, la descomposición. Preparemos la
supresión del duelo y reemplacemos las lágrimas con sirenas
tendidas de un continente a otro. Pabellones de júbilo intenso
y viudos de la tristeza de la ponzoña.
DADA es la insignia de la abstracción; la publicidad y los
negocios también son elementos poéticos.
Destruyo las gavetas del cerebro y las de la organización social:
desmoralizar por todas partes y echar la mano del cielo al infierno,
los ojos del infierno al cielo, restablecer la rueda fecunda de
un circo universal en las potencias reales y en la fantasía de
cada individuo.
La filosofía es la cuestión: de qué lado empezar a mirar la vida,
dios, la idea, o cualquier otra cosa. Todo lo que uno mira es falso.
El resultado relativo no me parece más importante que escoger entre
pastel y cerezas para el postre. La manera de mirar rápidamente
el otro lado de una cosa, a fin de imponer su opinión indirectamente,
se llama dialéctica, es decir, regatear el espíritu de las patatas
fritas bailando la danza del método en derredor.
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Si yo grito: |
Ideal, ideal, ideal, Conocimiento, conocimiento, conocimiento, Bumbum, bumbum, bumbum, |
he registrado con bastante exactitud el progreso, la ley, la moral
y todas las otras bellas calidades que diferentes personas muy
inteligentes han discutido en tantos libros, para llegar, a final
de cuentas, a decir que a pesar de todo quien ha bailado según su
bumbum personal, y tiene razón en lo que toca a su bumbum,
satisfacción de la curiosidad enfermiza; timbre privado para
necesidades inexplicables; baño, dificultades pecuniarias;
estómago con repercusión en la vida; autoridad de la vara mística
formulada en ramillete de orquesta-fantasma con arcos mudos,
engrasados con filtros a base de amoníaco animal.
Con los quevedos azules de un ángel han excavado el interior
por veinte centavos de unánime reconocimiento.
Si todos tienen razón y todas las píldoras no son sino Pink,
por una vez intentemos no tener razón.
Uno cree poder explicar racionalmente, mediante el pensamiento,
lo que uno escribe. Pero es muy relativo. El pensamiento es algo
muy bonito para la filosofía, pero es relativo. El psicoanálisis es una
enfermedad peligrosa, adormece.
las propensiones anti-reales del hombre y sistematiza la burguesía.
No hay una Verdad última. La dialéctica es una máquina divertida
que nos conduce de una manera banal a las opiniones que hubiéramos
tenido de todas maneras. ¿O es que se cree que, mediante el
refinamiento minucioso de la lógica, se ha demostrado la verdad
y establecido la exactitud de nuestras opiniones? Lógica ceñida
por los sentidos es una enfermedad orgánica. A los filósofos les
gusta agregar el siguiente elemento: El poder de observación. Pero
precisamente esta magnífica cualidad de la mente es la prueba de
su impotencia. Uno observa, uno mira de uno o muchos puntos de
vista, uno los escoge entre los millones que existen.
También la experiencia es un resultado del azar y de las facultades
individuales.
La ciencia me repugna en cuanto se vuelve especulativa-sistema,
pierde su carácter utilitario - tan inútil - pero por lo menos
individual.
Odio la objetividad grasa y la armonía, esa ciencia que encuentra
que todo está en orden. Sigan, hijos míos, humanidad... Dice la
ciencia que somos servidores de la naturaleza: todo está en orden,
hagan el amor y rómpanse la cabeza. Sigan, hijos míos, humanidad,
gentiles burgueses y periodistas vírgenes...
Estoy contra los sistemas, el más aceptable de los sistemas es no
tener, por principio, ninguno,
Completarse, perfeccionarse en su propia pequeñez hasta llenar el
vaso de su yo, coraje para combatir por y contra el pensamiento,
misterio del pan desencadenamiento súbito de una hélice infernal en
lis económicos:
LA ESPONTANEIDAD DADAISTA
Llamo mimportacarajismo al estado de una vida en que cada uno observa
sus propias condiciones, sabiendo sin embargo respetar las otras
individualidades, o si no defenderse, el paso doble volviéndose
himno nacional, tienda de baratillo, T.S.H. teléfono sin hilo
transmitiendo fugas de Bach, anuncios luminosos y afiches de
burdeles, el órgano difundiendo claveles para Dios, todo
eso junto, y realmente reemplazando a la fotografía y al catecismo
unilateral.
La simplicidad activa.
La impotencia para discernir entre los grados de claridad: lamer
las penumbras y flotar en la gran boca llena de miel y de excremento.
Medida en la escala Eternidad, toda acción es vana - ( si dejamos
que el pensamiento tenga una aventura cuyo resultado fuese
infinitamente grotesco - dato importante para el conocimiento de
la impotencia humana). Pero si la vida es una farsa barata, sin
objetivo ni parto inicial, y porque nosotros creemos deber salir
adelante limpiamente, como crisantemos lavados, del asunto, hemos
proclamado única base de entendimiento: al arte. El arte no tiene
la importancia que nosotros, centuriones de la mente, le prodigamos
desde hace siglos. El arte no aflige a nadie y aquellos que sepan
interesarse por él recibirán caricias y buena ocasión para poblar
el país de su conversación. El arte es algo privado, el artista
lo hace para sí mismo; la obra comprensible es producto de
periodista, y pues que se me antoja en este momento mezclar a
ese monstruo con colores de aceite: tubo de papel que imita metal
que uno aprieta y automáticamente vierte odio, cobardía, villanía.
El artista, el poeta se regocija del veneno de la masa condensada
en un jefe de sección de esta industria, es feliz cuando se le
injuria: prueba de su inmutabilidad. El autor, el artista alabado
por los periódicos, comprueba la comprensión de su obra: miserable
forro de un abrigo con utilidad pública; andrajos que cubren la
brutalidad, meados colaborando al calor de un animal que cobija
bajos instintos. Fofa e insípida carne que se multiplica con la
ayuda de los microbios tipográficos.
Hemos arrollado la tendencia llorona en nosotros. Toda filtración de
esa naturaleza es diarrea confitada. Alentar este arte significa
digerirla. Nos hacen falta obras fuertes, rectas, precisas e
incomprendidas para siempre. La lógica es una complicación. La
lógica siempre es falsa. Ella tira de los hilos de las nociones,
palabras, en su exterior formal, hacia objetivos y centros ilusorios.
Sus cadenas matan, miriápodo enorme que asfixia a la independencia.
Casado con la lógica, el arte viviría en el incesto, engullendo,
tragándose su propia cola siempre su cuerpo, fornicándose en sí
mismo, y el genio se volvería una pesadilla asfaltada del
protestantismo, un monumento, una pila de intestinos grisáceos
y pesados.
Pero la soltura, el entusiasmo e inclusive el júbilo de la
injusticia, esa pequeña verdad que nosotros practicamos con
inocencia y que nos hace bellos: somos finos y nuestros dedos son
maleables y resbalan como las ramas de esa planta insinuante y casi
líquida; ella precisa nuestra alma, dicen los cínicos. También ese
es un punto de vista; pero no todas las flores son santas, por
fortuna, y lo que de divino hay en nosotros es el despertar de
la acción anti-humana. Se trata de una flor de papel para el hojal
de los señores que frecuentan el baile de la vida enmascarada,
cocina de la gracia, blancas primas ágiles o gordas. Ellos trafican
con lo que nosotros hemos seleccionado. Contradicción y unidad de
los polares en un solo chorro puede ser verdad. Eso si uno insiste
en pronunciar esa banalidad, apéndice de una moralidad libidinosa,
maloliente. La moral atrofia como todo azote producto de la
inteligencia. El control de la moral y de la lógica nos han
inflicto la impasibilidad ante los agentes de la violencia - causa
de la esclavitud -- , ratas pútridas de las que está repleto el
vientre del burgués, y que han infectado los únicos corredores
de vidrio claros y limpios que quedaban abiertos a los artistas.
Que grite cada hombre: hay un gran trabajo destructivo, negativo,
por cumplir. Barrer, asear. La limpieza del individuo se afirma
después del estado de locura, de locura agresiva, completa, de
un mundo dejado en manos de bandidos que desgarran y destruyen
los siglos. Sin fin ni designio, sin organización: la locura
indomable, la descomposición. Los fuertes por la palabra o
por la fuerza sobrevivirán, pues son vivos en la defensa,
la agilidad de los miembros y de los sentimientos chamusca sus
flancos labrados.
La moral ha determinado la caridad y la piedad, dos bolas de sebo
que han crecido como elefantes y a las que llamamos buenas. La
moralidad es la infusión de chocolate en las venas de todos los
hombres. Esta tarea no fue ordenada por una fuerza sobrenatural,
sino por el cartel de los mercaderes de ideas y los acaparadores
universitarios. Sentimentalidad: viendo a un grupo de hombres que
se pelean y se aburren, inventaron el calendario y el medicamento
sabiduría. Pegando etiquetas, se desencadeno la batalla de los
filósofos (mercantilismo, balanza, medidas meticulosas y mezquinas)
y se entendió una vez más que la piedad es un sentimiento, como
la diarrea, en relación con el asco que arruina la salud, la
inmunda tarea de las carroñas de comprometer al sol.
Yo proclamo la oposición de todas las facultades cósmicas a esta
blenorragia de un sol pútrido salido de las fábricas del pensamiento
filosófico, la lucha encarnizada, con todos los medios del
ASCO DADAISTA
Todo producto del asco susceptible de convertirse en una negación
de la familia, es dada; protesta con todas las fuerzas del ser en
acción destructiva: DADA; conocimiento de todos los medios
hasta ahora rechazados por el sexo púdico del compromiso cómodo y
la cortesía: DADA; abolición de la lógica, danza de los impotentes
de la creación: DADA; de toda jerarquía y ecuación social
instalada para los valores por nuestros lacayos: DADA; cada
objeto, todos los objetos, los sentimientos y las oscuridades, las
apariciones y el choque preciso de las líneas paralelas, son medios
para el combate: DADA; abolición de la memoria: DADA;
abolición de la arqueología: DADA; abolición de los profetas:
DADA; abolición del futuro: DADA; creencia absoluta indiscutible
en cada dios producto inmediato de la espontaneidad: DADA; salto
elegante y sin perjuicio de una armonía a la otra esfera; trayectoria
de una palabra lanzada como un disco sonoro grito; respetar todas
las individualidades en su locura del momento: seria, temerosa,
tímida, ardiente, vigorosa, decidida, entusiasta; pelar su iglesia
de todo accesorio inútil y pesado; escupir como una cascada luminosa
el pensamiento chocante o amoroso, o mimarlo - con la viva
satisfacción de que da igual - con la misma intensidad en el zarzal,
puro de insectos para la sangre bien nacida, y dorada de cuerpos de
arcángeles, de su alma. Libertad : DADA DADA DADA, aullido
de los dolores crispados, entrelazamiento de los contrarios y de
todas las contradicciones, de los grotescos, de las inconsecuencias:
LA VIDA.
3. Proclamación sin pretensión
El arte se duerme para el nacimiento del mundo nuevo
"ARTE" - papagayo de palabra - reemplazado por DADA,
PLESIOSAURO, o pañuelo.
El talento QUE SE PUEDE APRENDER hace del
poeta un droguista HOY la crítica es balanza
ya no lanza semejanzas
Hipertróficos pintores hiperestesiados
e hipnotizados por las hiedras de los
almuédanos de la apariencia hipócrita
CONSOLIDEN LA COSECHA EXACTA DE LOS CÁLCULOS
HIPÓDROMO DE LAS GARANTÍAS INMORTALES;
No hay
ninguna importancia no hay transparencia
ni apariencia.
MÚSICOS ROMPAN SUS INSTRU-
MENTOS CIEGOS en el escenario
La JERINGA no es sino para mi
entendimiento. Escribo porque es natural como
orino cuando estoy enfermo
El arte está necesitado de una operación
El arte es una PRETENSIÓN recalentada
a la timidez de la bacinica urinaria, LA HISTERIA nacida
en el taller
Nosotros buscamos la fuerza derecha pura SOBRIA
UNICA no buscamos NADA
Nosotros afirmamos la VITALIDAD
de cada instante
La anti-filosofía de las acrobacias ESPONTÁNEAS
En este momento odio al hombre que
cuchichea antes del entreacto - agua de
colonia - teatro agrio. EL VIENTO ALEGRE
Si cada quien dice lo contrario es
porque tiene razón.
Preparen la acción del géyser de nuestra sangre
- formación submarina de aviones transcromá-
ticos, metales celulares y cifrados en el salto
de las imágenes
por encima de los reglamentos de lo
Bello
y de su control
No es para los abortos
Que todavía adoran su ombligo
4. Manifiesto del señor Aa el antifilósofo
sin la búsqueda de yo te adoro
que es un boxeador francés
valores marítimos irregulares como
la depresión de Dadá en la sangre del
bicéfalo
resbalo entre la muerte y los fosfatos
indecisos que raspan un poco el cerebro
común de los poetas dadaístas
afortunadamente
pues
oro
mina
las tarifas y la vida cara me han decidido a
abandonar las D
no es cierto que los falsos dadás me
las hayan quitado ya que
el reembolso comenzará en cuanto
es como para llorar la nada que se llama
nada
y he barrido la enfermedad en la aduana
yo caparazón y paraguas del cerebro
de mediodía a las dos de abono
supersticioso desencadenando los engranajes
del ballet espermatozoico que hallarán
ustedes en ensayo general en todos
los corazones de individuos sospechosos
yo les comeré un poco los dedos de ustedes
yo les pago la renovación del abono del
amor en celuloide que rechina como
puertas de metal
y ustedes son unos idiotas
yo volveré una vez como su
orina renaciente a la joie de vivre el
viento partero
y establezco un pensionado de mantenedores
de poetas
y vengo una vez más para comenzar
de nuevo
y son ustedes unos idiotas
y la llave del selfcleptómano no
funciona más que con aceite crepuscular
en cada nudo de cada máquina
está la nariz del recién nacido
y todos somos idiotas
y muy sospechosos de una nueva forma
de inteligencia y de una nueva lógica
a la manera de nosotros mismos
que no es Dadá de manera alguna
y ustedes se dejan llevar por el
Aaísmo
y todos ustedes son idiotas
cataplasmas
en alcohol de sueño purificado
vendajes
idiotas
vírgenes
5. Tristan Tzara
¡Mírenme bien!
Soy un idiota, soy un farsante, soy un bromista.
¡Mírenme bien!
Soy feo, mi cara carece de expresión, soy pequeño.
¡Soy como todos ustedes!1
Pero pregúntense, antes de mirarme, si el iris por el que envían
flechas de sentimiento líquido no es caca de mosca, si los ojos
de su vientre no son secciones de tumores cuyas miradas saldrán
alguna vez por una parte cualquiera del cuerpo, en forma de
derrame blenorrágico.
Ustedes ven con su ombligo -- ¿por qué le esconden el espectáculo
ridículo que nosotros le brindamos? Y más abajo, sexos de mujeres,
con dientes, que se lo tragan todo - la poesía de la eternidad,
el amor, el amor puro, naturalmente - los beefsteaks sangrantes
y la pintura al óleo. Todos los que miran y que comprenden se
colocan fácilmente entre la poesía y el amor, entre el beefsteak
y la pintura. Serán digeridos, serán digeridos. Recientemente
se me acusó de haber robado unas pieles. Probablemente porque
creían que me contaba todavía entre los poetas. Entre esos
poetas que satisfacen sus necesidades legítimas de onanismo
frío con pieles calientes: Ahah, yo conozco otros placeres, igual
de platónicos.
Llame por teléfono a su familia y orine en el agujero reservado a
las boberías gastronómicas y sagradas.
DADA propone dos soluciones:
¡NO MÁS MIRADAS!
¡NO MÁS PALABRAS! 2
¡Ya no miren!
¡Ya no hablen!
Pues yo, camaleón cambio infiltración con actitudes cómodas
- opiniones multicolores para toda ocasión dimensión y precio
- yo hago lo contrario de lo que propongo a los demás. 3
SE ME OLVIDA ALGO
¿dónde? ¿por qué? ¿cómo?
es decir:
ventilador de ejemplos fríos servirá a la serpiente frágil
de cabalgata y nunca tuve el placer de verla a usted my dear,
rígida la oreja saldrá por sí misma del sobre como todas las
provisiones marinas y los productos de la casa Aa & Co. El chicle
por ejemplo y los perros tienen ojos azules, bebo camomilla,
ellos se beben el viento, DADA introduce nuevos puntos
de vista, ahora se sienta uno en las cuatro esquinas de las
mesas, en actitudes deslizadas un poco a diestra y siniestra,
es por eso que estoy enfadado con Dadá, exijan por doquier la
expresión de las D, coman Aa, frótense con la pasta dentífrica Aa,
vístanse en la Casa Aa. Aa es un pañuelo y el sexo que se
limpia los mocos, el hundimiento rápido - de hule - no tiene
necesidad de manifiestos ni libretas de direcciones, da 25%
de descuento vístase usted con Aa tiene los ojos azules.
6. Señor Aa el antifilósofo nos envía
este manifiesto
¡Vivan los sepultureros de la combinación!
Todo acto es un disparo de revólver cerebral - el gesto
insignificante o el movimiento decisivo son ataques (abro
el abanico de nocauts para la destilación del aire que nos
separa) - y con las palabras depositadas en el papel entro,
solemnemente, hacia mí mismo.
En la cabellera de las nociones planto mis 60 dedos y sacudo
brutalmente colgaduras, los dientes, los cerrojos de las
articulaciones.
Cierro, abro, escupo. ¡Atención! Ahora es el momento de decirles
que mentí. Si hay un sistema en la falta de sistema - el de mis
proporciones -- , yo nunca lo aplico.
Es decir que miento. Miento aplicándolo, miento no aplicándolo,
miento cuando escribo que miento pues no miento - pues he vivido
el espejo de mi padre - escogido entre los atractivos de baccarat
- de ciudad en ciudad - pues yo mismo nunca he sido yo mismo -
pues el saxofón lleva como rosa el asesinato del chofer visceral -
es de cobre sexual y hojas de carreras. Así tamborileaba el maíz,
la alarma y la pelagra en donde crecen las cerillas.
Exterminación. Sí, naturalmente.
Pero no existe. Yo: mezcla cocina teatro.
¡Que vivan los camilleros con convocaciones de éxtasis!
La mentira es éxtasis - aquello que rebasa la duración de un
segundo - no hay nada que lo rebase.
Los idiotas empollan el siglo - vuelven a empezar unos siglos
después - los idiotas se balancean en el cuadrante de un año -
yo (idiota) me quedo ahí cinco minutos.
La pretensión de la sangre de esparcirse en mi cuerpo y mi
acontecimiento el azar de color de la primera mujer que toqué
con mis ojos en esos tiempos tentaculares. El más amargo
bandolerismo es acabar su frase pensada. Bandolerismo de
gramófono, pequeño espejismo antihumano que amo en mí mismo -
porque lo creo ridículo y deshonesto. Pero los banqueros
de la lengua siempre recibirán su pequeño porcentaje de la
discusión. La presencia de un boxeador (por lo menos) es
indispensable para el encuentro - los afiliados de una banda
de asesinos dadaístas han firmado el contrato de self-protección
para las operaciones de este género. Su número era muy reducido
- la presencia de un cantante (por lo menos) para el dúo,
de un firmante (por lo menos) para el recibo, de un ojo (por
lo menos) para la vista - , siendo absolutamente indispensable.
Pongan la placa fotográfica del rostro en baño de ácido.
Las conmociones que la sensibilizaron se volverán visibles y
les sorprenderán.
Dense a sí mismos un puñetazo en la cara y caigan muertos.
7. Dada manifiesto sobre el amor débil y el amor amargo
I
Preámbulo = sardanápalo
uno = valija
mujer = mujeres
pantalón = agua
sí = bigote
2 = tres
bastón = tal vez
después = descifrar
irritante = esmeralda
vicio = bis
octubre = periscopio
nervio = -->
o todo eso junto en cualquier arreglo sabroso, jabonoso, brusco
o definitivo - sacado en sorteo - está vivo.
Es así que por encima del espíritu vigilante del clergyman
construido en la esquina de cada calle animal, vegetal, imaginable
y orgánica, todo es igual o nada tiene igual. Incluso si yo no
lo creía, la verdad es lo que he escrito en este papel - porque
es una mentira que yo FIJÉ como una mariposa en el sombrero.
La mentira circula - saluda al Señor Oportuno y al Señor
Cómodo: la detengo, se vuelve verdad.
Así DADA se hace cargo de la policía con pedales y de
la moral con sordina.
Todo el mundo (en cierto momento) estaba completo en su cabeza
y en su cuerpo. Repítase eso 30 veces.
Me parezco muy simpático.
Tristan Tzara
II
Un manifiesto es una comunicación hecha al mundo entero, en la
que no hay más pretensión que el descubrimiento de los medios
para curar instantáneamente la sífilis política, astronómica,
artística, parlamentaria, agronómica y literaria. Puede ser
dulce, bonachón, siempre tiene razón, es fuerte, vigoroso
y lógico.
A propósito de lógica, me parezco muy simpático.
Tristan Tzara
El orgullo es la estrella que bosteza y penetra por los ojos y por
la boca, que se apoya, hinca en su seno está escrito:
estirarás la pata. Es su único remedio. ¿Quién cree aún en
los médicos? Yo prefiero a los poetas que es un pedo en una
máquina de vapor - es manso pero no llora - educado y
semipederastra, va nadando. Los dos me valen un sorbete. Es
un azar (que no es necesario) que el primero sea alemán,
el segundo español. Lejos de nosotros, realmente, la idea de
descubrir la teoría de la probabilidad de las razas y el
epistolario perfeccionado de la amargura.
III
Siempre se han cometido errores, pero los errores más grandes
son los poemas que uno ha escrito. La palabrería tiene una
sola razón de ser: el rejuvenecimiento y el mantenimiento de
las tradiciones de la biblia. A la palabrería alienta la
administración de correos, que, ¡ay!, se perfecciona, alentada
por la compañía de tabacos, las compañías de ferrocarriles,
los hospitales, las empresas funerarias, las fábricas
de tela. A la palabrería alienta los dineros de papá. Cada
gota de saliva que se evade de la conversación se convierte en
oro. Como los pueblos todavía tienen necesidad de divinidades
para observar las 3 leyes esenciales: comer, hacer el amor
y cagar, y con los reyes de viaje y las leyendas demasiado
duras, tan sólo la palabrería cuenta actualmente. La forma
con que se presenta con mayor frecuencia es DADA.
Hay gente (periodistas, abogados, amateurs, filósofos) que
inclusive consideran las otras formas: negocios, matrimonios,
visitas, guerras, congresos diversos, sociedades anónimas,
política, accidentes, bailes, crisis económicas, crisis nerviosas,
como variaciones de dadá.
Como no soy imperialista, no comparto su opinión - más bien creo
que dada no es sino una divinidad de segundo orden, a la que
se debe colocar simplemente al lado de las otras formas del
nuevo mecanismo para religiones de interregno.
La simplicidad ¿es simple o es dadá?
Me parezco bastante simpático.
Tristan Tzara

* En 1916 en el Cabaret Voltaire de Zurich.
1 Quería hacerme un poco de publicidad.
2 Basta de manifiestos.
3 A veces.